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Saturday, May 09, 2026

¡Muerta Inmortal!

Thursday, July 28, 2011

Espergersia de Nuevo



Wednesday, July 15, 2009

Al Año un Requiem Al mejor momento de la vida de Arístedes

Foto del Historiador y Escritor Peruano Arístedes Herrera Cuntti

Requiem Al mejor momento de la vida de Arístedes

By John M. Kennedy T.



¡Despierta! "...Ya va a venir el día ponte el alma" nos lo dice César Vallejo,
Allí Vallejo, en sus poemas nos legó su alma como en París aún yacen sus huesos.
Con aquellos febriles Húmeros y desde su cerebro nos dictaba el vate sus Heraldos Negros
¡Hay Golpes tan fuertes...!
Como la muerte del escritor e historiador Arístides Herrera Cuntti
I
Arístedes Peruano con la "P" del Pisco
Batallador incansable con la "P" del Pacífico
Arí del mar de Grau
Como las viñas históricas, Arí es añejo e imperecedero
Sus vinos son libros que van temperándose sin apremios ni esperas
II
Ojos bien abiertos sin tiempo
Cuánto saben los testigos ¿No?
Digo, como decía Vallejo: "Es un decir",
¿se podrá enterrar a la tierra con su propia tierra?
¿O embarrar el barro?
¿"Los dedos" son grandes y taparán el sol con la Wikipedia?
¡Acuérdate! La luna también levanta mareas
III
Hablarían las bestias por sus huesos,
Los fardos funerarios publicarían un embrional desvelo
No faltaba más siempre hay huellas hasta en esas arenas movedizas de las más
misérrimas eras
¡Hay que ser tolerantes y dejar morir también a esos enfermos de alma enferma!
Ya les vendrá su propio día ... también a su pluma y a su lengua
Mira que a esa cobardía de blasfemar contra un muerto la anotaron ya en el infierno
¿Sé acordarán de ellos?
¿alguién más o aún sus propios y dueños?
IV
Pero hay muchas razones en esas letras
No solamente de Arí son los sueños pero de muchos
Los datos son proporcionales a la justicia y a la libertad
Por lo tanto dibujan sus razones por causa y con materia eterna
Entonces el mejor momento de la vida de Arí no ha llegado aun todavía
...¡Yo no se!


Al año de su sensible fallecimiento, un recuerdo más de quien en vida fuera el Señor Arístedes Herrera Cuntti

Wednesday, November 19, 2008

Poemarium: Los Hércules del Montparnasse

Dos Maestros, tal vez uno, el más joven tuviera más suerte, pero ambos escribieron desde la pobreza y lejos de sus países de origen; ahora los dos están al lado de muchos pensadores universales, así descansan muy cerca del uno al otro, y parecen ser dos columnas humanas eternas y emocionales. Uno es César Vallejo y el otro Julio Cortázar, los dos Hércules de la literatura se acompañan, el uno al otro en ese cementerio de Montparnasse... "Ya va venir el día ponte el alma..." Allí en París solamente yacen sus restos pero en la memoria de las eras vivirán eternamente sus versos....

César Vallejo



Photo Restoration by ~John M. Kennedy T. on deviantART



LOS DESGRACIADOS(By César Vallejo)


Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.

Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona,
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.

Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndale, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.



Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.

Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.

Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.

Ya va a venir el día, ponte el sol.
Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosa
y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivíasde nada y morías de todo...






Julio C. by ~John M. Kennedy T. on deviantART

Julio Cortázar: Sobre uso del Inglés en el Castellano para nombrar cosas y el Boom en la Literatura Americana... Escribir en Soledad y en la Pobreza









Tuesday, September 23, 2008

Poemarium - El Planeta de los Poetas - Los Tres del Triunvirato de la Trilogía Peruana: Mariano Melgar, José Santos Chocano y César Vallejo

Cumplía años en ese junio de 1977 en aquella Lima del Perú y como regalo de cumpleaños me propuse aprender de memoria tres poemas de los tres más grandes poetas peruanos que yo conocía en esa época: Mariano Melgar, José Santos Chocano y César Vallejo. Estaba cansado de tanta geometría descriptiva y cálculo; además quería algo que me ayudara a sobrevivir o sobrellevar el sensible fallecimiento del quien en vida fuera mi mejor amigo, “Willy”, al cual también le llamábamos “el Brasileño”, porque su padre había trabajado mucho tiempo en la embajada Peruana en Brasil y por consiguiente el había nacido allá.

Es incidentalmente a consequencia del divorcio de sus padres que Willy vuelve al Perú en el año 1972 para vivir con su abuelos y tíos. Justamente en ese año yo conocía al estudiante con el pelo más largo de mi colegio que siendo un poco más de dos y medio años mayor que yo cursaba el último año de la secundaria. Willy viviría los sábados y domingos en la casa de sus abuelos que quedaba ubicada en la Florida, pero de la del Rímac. Esa situación creó una doble oportunidad que determinaría nuestra enconada amistad, Willy fue mi mejor amigo, pues los dos prácticamente viviamos y estudiabamos en el mismo sitio. La vida de Willy se apagó súbita y trágicamente en el año 1977.

Es así que entre tanto pesar, mi cumpleaños no podía ser otra cosa que una solidaria soledad, nada de tonos, de alegrías, de recibir o dar visitas o ir al cine, sólo visité y decidí enterrarme en alguna librería en el Jirón de la Unión, y es así que como venido del cielo se apareció un libro entre mis manos, la “Trilogía Poética” publicado nada menos que por las Ediciones Zalvac, precisamente en ese mismo mes y año.

Al decir de Vallejo, el libro se me apetecía como aquel pan que recién sale de las puertas del horno, lo sentía calientito y en ese caso me quemaba los dedos y quería tragármelo todo y para siempre; creo que nunca lo he terminado de saborear por completo siempre encuentro algo nuevo y enigmático en esos poemas. Me han dado vida aún cuando ya no la quería.

Pensé como con mucho cariño también en ese momento, del cual por cierto conservo muy fresco el recuerdo, que el destino no blasfemó mi deseo y que de algún modo aquel triunvirato poético me daba prueba fehaciente que no había ni hay fórmula capaz para descifrar nuestro destino certeramente; o igualmente, de dónde asirse o con que valerse, para luchar en contra de ese llamado interno que te dice: "Escríbele a la muerte, a la vida, o fragua una herida de cada palabra, expresa esa idea que la tienes presa y muda, sangra desde los reglones y a través de una solitaria coma; encuéntrale a aquellas íes todos sus puntos y piérdete irresistiblemente pero sin paradigmas dentro de tus oraciones... Y así por las noches previas a esa búsqueda poética, como que me protestaban todos los poetas apareciéndose en aquellas frecuentes pesadillas; me daban escalofríos cada vez que los veía entre mis sueños. Mucho más todavía cuando los sentía que se me acercaban y musitaban con voz ultraterrena: "Escribe, cuenta, narra, o explica" y yo me veía muy enano y flaco ante ellos, defendiéndome cuando les replicaba nerviosamente desde mis sábanas apachurrando aterradoramente al mismo tiempo las almohadas como queriendo despertarme de aquel sueño, sin poder real y definitivamente hacerlo del todo, que no había leído lo suficiente para escribir, que no había andado por el Perú lo necesario; y es así que oía a Chocano que socarronamente me decía moviendo sus bigotes que se asemejaban a los de Salvador Dalí: “Has andado poco pero te has cansado mucho” y a un Mariano Melgar, un poco más dulce y calmado, que me entonaba muy levemente come quien arruya a un niño, "sigue por la cristalina Corriente"... para al fin ver como terminaba despertándome gritando, muy de pronto, sudando de miedo, y repitiendo las mismas palabras que me pronunciaría Vallejo allí como despidiédonse humildemente con su cabeza muy gacha y otorgándome una sonara patada en las nalgas entre rayos, tempestades y aguaceros: “No vive ya nadie”, “¡No Vive ya nadie aquí!”.

Nunca he creido que se tratase de tan sólo un sueño, y siempre pensé que fue una especie de bendición y así me lo dije a mí mismo, desde de mis propios adentros me lo creí todo y grité emocionado : "¡Quiero vivir... conocer la vida carajo! y me voy a demorar un poco más para expresar lo que siento pero finalmente lo haré.

Entonces una vez ya de nuevo dentro de la "realidad", cuando vi al libro lo abracé, lo besé, lo veneré, pero también salté de angustia pues pensé y recapacité inmediatamente: "¡Hay Carambas! Este sí que ha de ser un regalo o un gaje que me jugó el destino, eso de ser entre otras cosas un poeta solitario o incomprendido o ambas cosas"

Willy fue el último de los que podrían haberme entendido porque él expectó como se desarrollaron mis pensamientos y puso mucha atención a nuestros padecimientos; pero él, años antes de morir ya había perdido la razón o se la habrían hecho perder de alguna manera; en todo caso, así también lo que le pasó a Willy, les pasó a casi todos los que de alguna u otra manera llegarían a ser mis amigos más allegados en mi generación. Ahora cuento o tengo la mala o la buena suerte de hablar solamente solo con la soledad pero lo hago con mucho regocijo.

No me puedo acordar cuánto pagué por la tal trilogía, dudo que fuera más que 15 soles, pero no importa en ese momento estaba dispuesto a darlo todo, hasta las coronillas añadiendo todo lo que tenía por aquel bendito libro, pues me parecía increíble la coincidencia onomástica y para mí el libro era precioso y único.

Es mi designio aunque huyo siempre de él, lo confieso no escribo salvo cuando ya no puedo más y me desfogo con vehemencia con algún poema, ensayo o artículo. El dinero tampoco me ha hecho, me hace o me hará escribir, ni mucho menos el dinero me ha sabido motivar o atraer, todo lo contrario me hace todas las cosas dificilisímas, lo mismo ocurre con todo lo que hago por dinero. Por eso me "decía" Vallejo desde los recuerdos de mis sueños más profundos y reveladores, "yo nací un dia que Dios estubo enfermo ... grave, pero tú cada día naces mucho peor por que eres demasiado humano"

Al año siguiente [1978] tal vez por sus éxitos, la editorial Zalvac, que aquellos tiempos estaba ubicada en la calle Inclán 868 en Miraflores, publicó otras obras antologías de poemas y novelas, me parece que también aquellas publicaciones gozaron de gran aceptación en nuestro medio; pero volviendo aquella trilogía que contaba con 110 páginas, acá les dejo los tres poemas que escogí por ser ellos de mi predilección en aquel momento y los escogí casualmente para aprenderlos y guardarlos en mis memorias, quiero decir, para hacerlos parte de mi ser y de mi existir ocasionalmente desde aquel 24 de Junio de 1977 que nunca olvidaré.




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