Sunday, March 11, 2012

Arando Más Adentro Que En Las Orillas del Mar


Ulises (Odiseo) Arando las Orillas del Mar, por John Cousen 



Todo lo contrario, si los confrontamos [a nuestros pensamientos] y somos capaces de entender las limitaciones de nuestras posiciones, y mejor aún haber podido cambiar nuestros errores , habríamos avanzado mucho, evitando guerras y/o repetir los mismos errores todos los días haciendo las mismas cosas porque pensamos que estaban bien; claro hasta que un día hasta al mismo Bolívar le tiene que salvar la vida una mujer, una mariscala. 

¿A ver pues quién fue? 

Se Aprende mucho de los puntos de vista que son diferentes al de uno mismo. ¡No a la cajita mágica, estoy en contra de una paz fementida y oculta en cajitas de cartón o enlatadas por terror, error u omisión! 

¡No pues, así tampoco!

La paz y la libertad como la democracia, se mantienen dialogando, sin violentarse, y únicamente mediante la razón. 

Por su puesto, en la realidad, muy pocas personas pueden practicarlo como es debido o con la requerida calma, yo estoy inscrito dentro de ese "círculo", pero hago un esfuerzo siempre para que mis pensamientos no se queden encerrados dentro de "cajitas" aunque me cueste se gritado o ser mal visto por ello, y lo hago pero nunca para imponer y con la consigna para siempre compartir lo que pienso y siento, que ambos, tanto lo que pienso como lo que siento se funden en lo mismo o sea en mi comportamiento. Equivocado o no, estoy seguro que despertando conciencias no se hace daño ni mal alguno mas se ayuda y es un muy buen ejercicio y beneficio. 

Por todo ésto y muchas cosas más para mí no hay navidad ni días providenciales, sino una constante búsqueda por encontrar la mejor manera de existir, de tomar decisiones y creativamente solucionar problemas aquí en esta tierra y transparentemente. 

No es  muy complicado pero por eso mismo se puede, es más parecería ser más conveniente, quedarse en silencio otorgando y recibiendo al mismo tiempo, pero al final no lo es, y se sufre como el mismo Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, que siendo el Libertador, liberó un súspiro postrero, su alegoría máxima: "He arado en el mar y sembrado en el viento".

No se debería ocultar o apartar de la perenne necesidad del diálogo entre todos nosotros porque somos o nos sabemos gente diferente entre sí o porque se ve absolutamente imposible que nos pongamos de acuerdo por cualquiera que sea la razón, motivo o circumstancia que se nos apetezca. 

Hay muchas opiniones acerca de todo y de todos, tantas como hay mujeres y hombres en esta faz de la tierra, pero no todas esas opiniones tienen el mismo valor, la misma aplicación para mejorar nuestras vidas. Algunas son inclusive perjudiciales porque estás basada en paradigmas o sus explicaciones se alejan de la realidad y/o la ven tan diferente a lo que es y así  sumergen sus vidas con/en fantasías llenas de odios o grandiosidades que nada tienen que ver con el estado de cosas  a las que todos los que somos razonables estamos tratando de mejorar.  

Se forman grupos y dentro de ellos grupúsculos, muchas veces por interés y otras por unas diferencias mínimas y casi siempre son minimilidades ridículas también. Los fanáticos Solamente le dan la razón al que tiene mucho dinero, o al que teniendo un arma, o los misiles o los drones los arrincona en una esquina para retrotraerlos a la vida al filo de sus muertes. Allí es que o comienzan de rodillas a llorar y a implorar perdón, clemencia y por sus derechos humanos. Claro derechos, perdón y clemencia que en su momento no se lo dieron as sus víctimas, o se los darían a lo demás en condiciones diferentes.

¿Cómo se combate el fanatismo, que por lo visto en muchas circumstancias gana muchos adeptos? Posiblemente con la educación, mediante el diálogo y con mucha paciencia y empatía también.  Pero Bolívar lo vio venir sin embargo y a pesar de todo hay que ser optimista y cambiarse uno mismo sin perder la mira de que se puede ayudar a los demás a que encuentren la mejor manera de cambiarse a sí mismos sin hacer daño a nadie, aunque para eso uno se sienta como que estás arando en el mar o sembrando en el viento.  Es lo que hay que hacer, es positivo, traerá buenas consequencias y punto.    

Como decía el hermano Alberto, aquel "rebelde con causa":

   "No soy más que los demás, tampoco soy menos que los demás, pero soy diferente a todos los demás

¿A ver?



John Manuel, El Arado de Mar, desde Nueva York, 2012 


Derecho del autor:
© John M. Kennedy, Publicado bajo la licencia "The Creative Commons" 
- ►  Reconocimiento o atribución requerida-No Comercial-Sin Obra Derivadas - CC BY-NC-ND ◄


Post-comentario

Hermana, heme aquí, aquí heme, que yo soy tu comentarista, el más sincero, metete a tu cajita, para que nuestros egos se sientan bien. Yo seguiré arando el mar y sembrando en el viento, pero acepto que otros ya se dieron por vencidos: Yo no, yo soy "don persisto", entonces aquí heme, y heme aquí.

Plowed Results | Resultados Arados