Sunday, December 14, 2008

La Lección Macrocósmica desde el Espacio Nanocósmico del Pueblecito Verdelpino en Castilla La Vieja y la Canción del Antaño del Arado




Don Emilio Alcázar Palomares

Desde el espacio nanocósmico de un pueblo nos llegan los loables ejemplos de una inmensidad macrocósmica. Es el Pueblo Verdelpino de Huete, localizado en Cuenca. Un pueblo que, con su agenda propia, parece ir en contra de las agujas horarias del mundo. Aquel pueblo, que como lo indica el autodenominado "aficionado a la escribanía" o Emilio Alcázar Palomares, por más esfuerzo que se haya hecho, y se hace, no se sabe a ciencia cierta cual es su verdadero origen.
Es que Verdelpino parece girar sobre su propia eje y por su misma gravedad, o al menos la de sus habitantes; así se eleva ese simpático pueblecito de España, el cual deviene o es el resultado de la fusión de otros poblados que estaban localizados en sitios con insólitos nombres, como el de la laguna de la Saz, el del lugar de la Cruz, a la Vuelta de la Sangrá y el del molino espantaperros.

Verdelpino, no nos sorprende por lo que quiere decir su nombre, que necesariamente es, "Territorio poblado de Pinos", sino por que es la caja alveolar o sea el mismísimo pulmón que renueva el oxígeno que le hace tanta falta a toda Castilla La Mancha [ya les contaré porque también, yo soy el "Hombre de la Mancha"] y porque no a toda España. Pues que va, en los últimos años se han plantado en Verdelpino, nada más y nada menos, que "sólo" 600,000 pinos, bueno y tenemos que entender que según los reportes eclesiásticos, que parece ser son los únicos que hay por ahí acerca de la susodicha población, los habitantes suman, o restan, la asombrosa cantidad de solamente 60 personas, contado al alcalde y al maestro, que dicho sea de paso algunas veces son la misma persona.

A ver si nos animamos y aprendemos un poco de ese pueblo, que no es sólo un ejemplo para los que se dedican a talar árboles, pero también para esas compañías como la General Motors, La Ford o la Chrysler, que siguen fabricando “generadores de CO2 por kilometro recorrido”. Irónicamente son precisamente las que ahora están pidiendo dinero al gobierno de los Estados Unidos, para casualmente seguir ensuciando el medioambiente. Pues yo os digo, que le den el dinero a los pobladores del Verdelpino que muy bien se lo merecen, a todos ellos que sólo nos quedan 60 titulares y lo demás que si es que los hay, son todos suplentes turistas e itinerantes.


Nos cuenta con algo de orgullo, ese "Aficionado a la escribanía", que hubieron al menos dos momentos dorados a lo largo de la historia de Verdelpino; fueron los periodos, por ponerlo de algún modo, de su era Pericleseana y sirvieron para que las regiones colindantes les envidien con muchas ganas, y así es que resurgió gloriosa esta comarca logrando hacer obras muy importantes, y todo gracias a que llegaron a tener, por fin, en ese tiempo, como lo indica Emilio: " un cura, ayuntamiento, juez, secretario, y dos colegios de treinta alumnos cada uno."

Como ustedes ven, el pueblo llegó a tener una constitución bien estructurada en algún momento de su larga e histórica existencia. Nos sigue narrando, Emilio, que sin embargo todo cambió en 1951, pues Verdelpino pasó a ser una pedanía de Huete y nada más; se llevaron toda la documentación que estaba archivada en Verdelpino desde un pasado muy remoto, para el municipio de Huete, y desde aquel día, nadie hizo nada o no pasó nada, sólo sucedió que Verdelpino pasó al olvido; y casi por completo, fue así parte de la amnesia burócrata, y todo a pesar de que Verdelpino está ubicado a tan sólo 120 km de la capital de España, Madrid; a 9 Km de Huete, a 60 Km de Cuenca, y a unos 270 Km. de Valencia, su estratégica posición geopolítica no le valió literalmente para nada al pueblo de los pinos y que cuenta con una extensión territorial de 43.87 km2.


Emilio nos asegura que por muchos años los "pedáneos" de Verdelpino no tuvieron mayor influencia o efectividad, porque todo se hacía gracias a las "peonadas de la villa". De manera sinóptica, entre los años 1,970 y el 2,000, los habitantes de Verdelpino han avanzado, pero por autodeterminación y por propia iniciativa, logrando poner agua potable, alcantarillado, algo de aceras y me parece que ahora cuentan con antenas de televisión y por lo tanto electricidad.

Además gracias al entusiasmo de los últimos alcaldes y los habitantes, ahora se ha logrado poner un museo en la calle "Santa Ana", y así el pueblo recibe actualmente a muchos visitantes más en su época veraniega; pues se ha convertido en una atracción para los buenos conocedores de lo que es y vale el turismo rural. Yo mismo, ya estoy planeando un viajecito a Verdelpino y hasta quisiera tener el honor de colaborar dentro de su agenda que es por cierto admirable y quizá si se pudiera emplearla como modelo para utilizarla en muchos lugares del mundo. Me gustaría ser Verdelpinero; por una parte porque Verdelpino es un pueblo que ha sabido preservar su medio ambiente, y por otro lado, porque la gente es hospitalaria, colabora, se organiza, trabaja en conjunto por causas mancomunadas y nobles, y por eso de ahí se emanan muchas simpatías.

Aparte su miel es dulce y es buena; como dice Emilio, "son abejas sanas", y claro con lo desnutridas e irritables que son y están las abejas que hoy en día habitan en otras partes de mundo, estas abejas también parecen ser santas. El Hecho se explica, porque las abejas de Verdelpino están contentas porque son tratadas con respeto, están rodeadas de la tranquilidad del lugar y sobretodo de la buena gente pero mejor aún de frondosos y altos pinos,

Allí está aquel pueblo como un sólo pulmón dentro de esa Castilla la Mancha, flotando como un Quijote entre las nubes y la lejanía de sus montañas; con su nombre egregio y con sus molinos espantaperros, se levanta con confianza Verdelpino, aunque la población, como podemos apreciar en la tabla 1, haya disminuido en los últimos años, Emilio explica que en verano la población tiende a aumentar nuevamente hasta llegar a la de unas 400 personas.

El acalde junto con sus habitantes, han confeccionado un plan de acción para el sostenimiento de la susodicha comarca y es un plan sinceramente integral y admirable. En el que se revela el verdadero respeto y apego que por su tierra observan los verdelpineros.

Si uno lee aquel plan, entiende que la defensa al medioambiente es una prioridad primordial dentro de su esquema de trabajo. Es un documento más que nada ético. Allí no se habla de miles de millones de “melones” de oro o de ganancia. Allí no se habla de bonos o inversiones en fondos diversificados. En ese papel se propugnan las necesidades de las montañas y de la decencia de los árboles, más que nada la de sus pinos, de la importancia que tienen las abejas para el pueblo Verdelpinero; no es para menos, porque una de las industrias más importantes de Verdelpino, son ellas precisamente, puesto que producen esa miel con un sabor muy especial, la jalea real y la cera. La miel se manufactura en lo que se ha denominado la "Casa de La Miel"; en ella trabajan usualmente 3 personas. Emilio, examina en pocas palabras la naturaleza de la empresa y las nuevas técnicas económicas desarrolladas por los apicultores del lugar, entoces así lo explica él, "La reina madre es la encargada de poner los huevos formando el enjambre, que parece como un racimo de uva que se cuelga de cualquier sitio o se mete en la colmena. Hace poco se ha acortado el término consiguiendo con ello una gran ventaja, pues el coste que había [antes] tenia pocas ventajas."

Lo que dice Emilio es importantísimo, es una lección bíblica para muchos, especialmente para aquellos mañosos de "Wall Street" que están hundiendo al mundo entero, mientras que otra gente con humildad lo está salvando. Casi ya no existen hoy en día gente y lugares tan ecológicos como Verdelpino. Me parece que todos los habitantes han puesto algo de sus esfuerzos y la mayoría ejercen puestos importantes dentro de ese plan ejecutivo y estratégico. No es para más, ya que son 60 personas que valen por muchos millones de consumidores que en otra parte del mundo nunca ha sembrado nada, ni menos han agarrado una lampa, pico o barrena para cultivar nuestra tierra y poner algún vegetal en ella. En todo caso son, los verdelpineros, guardianes ecológicos.

Tendría mucho que escribir, y en realidad no encuentro palabras para agradecerles lo que hacen los verdelpineros por su comunidad y por Castilla La Mancha, por lo bien que se han organizado y porque están progresando. Verdelpino está actualizada sino visita su página en la Red y déjales un mensaje en su "concurrido" foro ► Aquí ◄, incidentalmente, yo extraje la información para este artículo de su sitio en la red, y gracias a que lo han compartido bajo la licencia de "Creative Commons" 2.5. Pero todo lo que he escrito, no es la mayor sorpresa, que me ha dado Verdelpino porque me he dado cuenta, que gracias a este pueblo ubicado no sólo en el corazón, pero en el mero pulmón de España, de lo que escribió Carmen Palomares, acerca de los manuscritos [figuras I y II] que ella encontró entre las pertenencias de su progenitor, tras el sensible fallecimiento del quien en vida fuera su señor padre, Alfonso Palomares Grueso, justamente, natural de Verdelpino, y que compartió con los Verdelpineros y que ahora yo tengo el gusto de compartirlo con ustedes aquí desde mi “El Arado” .

Ella "digitizó" las páginas que fueron escritas por el puño y la letra de su padre, quien con su pluma recordó de ese modo a su tierra y lo hizo así para siempre. Don Alfonso habiendo nacido en el año de 1932, emigró, cuando tenía sólo 20 años de edad, de Verdelpino. Una vez lejos de su tierra natal, él se recordó de una canción que siempre atesoró en sus memorias, y como prueba de ello la escribió con mucho esmero, y con todo cariño. Su hija Carmen, al encontrar el "tesoro", y al no saber de que cosa realmente se trataba, hizo las indagaciones al respecto, descubriendo y confirmando que los escritos eran una canción que se cantaba en el antaño, allá en Castilla, por aquellos años 40s. También le llegaron a confirmar, que es una canción de cuaresma pues en la región de alcarria la solían cantar por aquella época. Yo al enterarme y leer la canción quede sumamente emocionado, pues la elección del nombre, tanto de mi escuela como la de mi periódico, y ahora de mi blog, confirma mi misión personal y profesional. Sembrar, arar en el entendimiento, esto es abriendo surcos por medio del uso de la razón, en el ejercicio de la lógica y por el apego a la justicia, libertad e igualdad social.
Empero, cuando finalmente leí la obra por completo y medité sobre ello, yo no tengo más que decir, sin duda alguna tampoco, acerca de la similitud y coincidencia con mis pareceres. Es que aún sin saber de esta letra o la existencia de está canción, ella define perfectamente mi misión, por la que vivo, medito, entiendo y escribo. La Canción Se llama nada menos que "El Arado". Carmen nos indica que sobre la canción existen muchas versiones en la red de redes, como también se hace referencia a ella en la "Revista de las Españas", en un Artículo intitulado: "El Solar del Cid" de Ramón Menéndez Pidal, publicado en junio del año 1926. Más que una Canción es un poema, aquí pues lo comparto con ustedes abajo:

El arado


El arado cantaré,
de piezas lo iré formando,
y de la pasión de Cristo,
misterios iré explicando.

El dental es el cimiento
donde se forma el arado,
pues tenemos tan buen Dios,
amparo de los cristianos.

La reja será la lengua
la que todo lo decía,
válgame el divino Dios
y la sagrada María.

La mancera es el rosal
donde salen los olores.
María coge colores,
de tu vientre virginal.

El pescuño es el que aprieta
todas estas libaciones,
contemplemos a Jesús,
afligidos corazones.

Los orejeros son dos,
Dios los abrió con sus manos,
significa bien las puertas,
de la gloria que esperamos.

El barreno que atraviesa,
por el dental y la cama,
es el clavo que atraviesa,
aquellas divinas palmas.

Las velortas son de hierro,
donde está todo el gobierno,
significan la corona,
de Jesús el Nazareno.

El timón que va derecho,
si así pide el arado,
significa la lanzada,
que le traspasó el costado.

La azuela que el gañán lleva,
para componer el arado,
significará el martillo,
con que remachan los clavos.

La aijada que el gañan lleva,
agarrada con sus manos,
significa bien las varas,
con que a Cristo le azotaron.

El gañán es Cirineo,
el que a Cristo le ayudaba,
a llevar la Santa Cruz,
de madera tan pesada.

Los bueyes son los judíos
los que a Cristo le llevaron
desde la casa de Anás
hasta el santísimo Calvario.

El surco que el gañán lleva
por medio de aquel terreno
significa el camino
de Jesús de Nazareno.

Las topadas que se encuentra
el gañán cuando va arando,
significan las caídas,
que dio Cristo hasta el calvario.

La semilla que derrama,
el gañán por el suelo,
significa la sangre,
de Jesús el Nazareno.

Padres los que tenéis hijos
y habéis oído el arado
cuidad que su educación
sea la de Cristo amado.

Ya se termina el arado,
de Jesús en la Pasión,
esperamos con María,
su pronta Resurrección.

Plowed Results | Resultados Arados